12 febrero, 2026 / FISCAL

¿Qué hacer cuando tienes IVA a devolver o a compensar? Guía práctica para empresarios y autónomos

La liquidación trimestral del IVA es una obligación periódica que afecta a la mayoría de empresas y profesionales. En muchos casos, al presentar el modelo correspondiente, el resultado no es a ingresar, sino negativo, es decir, el IVA soportado supera al IVA repercutido.

Ante esta situación surge una duda habitual: ¿es mejor solicitar la devolución del IVA o dejarlo a compensar en futuras liquidaciones?
La respuesta no es única y depende de factores económicos, fiscales y operativos que conviene analizar con criterio.

 

 

1.¿Qué significa tener IVA a devolver o a compensar?

 

En cada trimestre, la autoliquidación del IVA refleja la diferencia entre:

  • IVA repercutido: el que la empresa cobra a sus clientes en facturas emitidas.
  • IVA soportado: el que paga a sus proveedores en facturas recibidas.

Cuando el IVA soportado es superior al repercutido, el resultado de la liquidación es negativo, generando un saldo a favor del contribuyente. Ese importe no se pierde, sino que puede gestionarse de dos formas:

  1. Compensarlo en trimestres posteriores.
  2. Solicitar su devolución, normalmente al cierre del ejercicio.

2.Compensar el IVA: en qué consiste y cuándo es recomendable

La compensación supone arrastrar el saldo negativo para restarlo de futuros IVA a ingresar.

Ventajas de compensar

  • Es un proceso sencillo y automático: basta con marcar la opción correspondiente en la autoliquidación.
  • Reduce pagos de IVA en trimestres posteriores.
  • Evita trámites adicionales o revisiones específicas por parte de la Administración.
  • Permite utilizar el saldo sin límite temporal inmediato, siempre que la actividad continúe.

Cuándo suele ser la mejor opción

  • Empresas con actividad estable o creciente.
  • Negocios que prevén facturar con regularidad en próximos trimestres.
  • Casos en los que el importe negativo no es especialmente elevado.
  • Cuando no existe una necesidad urgente de liquidez.

En estos supuestos, la compensación actúa como un crédito fiscal que se va consumiendo de forma natural.

 

3.Solicitar la devolución del IVA: cuándo tiene sentido

La devolución implica pedir a la Agencia Tributaria que reintegre el importe del IVA a favor del contribuyente mediante transferencia bancaria.

 

Aspectos clave de la devolución

  • Con carácter general, la devolución se solicita en la liquidación del cuarto trimestre, correspondiente al cierre del ejercicio.
  • Es imprescindible que las facturas estén correctamente emitidas, contabilizadas y deducidas.
  • La Agencia Tributaria puede comprobar la procedencia del importe solicitado antes de ordenar el pago.

 

Cuándo puede ser recomendable pedir la devolución

  • Empresas con poca previsión de IVA repercutido en el futuro.
  • Actividades con inversiones iniciales elevadas y facturación reducida.
  • Negocios que atraviesan fases de baja actividad o reestructuración.
  • Situaciones en las que la empresa necesita mejorar su liquidez inmediata.

En estos casos, mantener un saldo a compensar puede no ser eficiente desde el punto de vista financiero.

4.Requisitos y controles en la devolución trimestral acumulada

Solicitar la devolución del IVA exige especial cuidado, ya que suele implicar mayor nivel de control por parte de la Administración.

 

Revisión de la documentación

La Agencia Tributaria puede:

  • Revisar facturas emitidas y recibidas.
  • Verificar la relación entre la actividad desarrollada y los gastos deducidos.
  • Comprobar la correcta aplicación de los tipos de IVA.

Situación tributaria del contribuyente

Antes de devolver el importe, Hacienda comprobará:

  • Que no existan deudas tributarias pendientes.
  • Que no haya incoherencias en declaraciones anteriores.


En caso de existir deudas, el importe puede aplicarse a su compensación automática.

 

5.Errores habituales que conviene evitar

Antes de decidir entre compensar o solicitar devolución, es recomendable revisar algunos puntos críticos:

  • Facturas sin requisitos formales completos.
  • Gastos no afectos a la actividad económica.
  • IVA soportado deducido fuera de plazo.
  • Diferencias entre contabilidad y modelos presentados.

Un error en estos aspectos puede provocar requerimientos, regularizaciones o retrasos en la devolución.

 

 

Tener IVA negativo no es una anomalía, sino una situación habitual en la gestión fiscal de muchas empresas. La clave no está en elegir siempre la misma opción, sino en analizar cada ejercicio con criterio económico y fiscal.

Compensar o solicitar devolución debe ser una decisión alineada con la realidad del negocio, su tesorería y su planificación a medio plazo.

Autor: Ángel Garrido – Área Fiscal

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